Para qué sirve la inteligencia emocional
En general, se dice que la inteligencia emocional incluye al menos tres habilidades: conciencia emocional o la capacidad de identificar y nombrar las propias emociones; la capacidad de aprovechar esas emociones y aplicarlas a tareas como pensar y resolver problemas; y la capacidad de manejar las emociones, que incluye tanto regular las propias emociones cuando sea necesario como ayudar a otros a hacer lo mismo.
